La limpieza de una oficina y de un negocio es de vital importancia para dar una imagen de confianza a los clientes y una sensación de bienestar a quienes laboran en ella, por ello mantener las oficinas siempre limpias a lo largo del día es importante, pero también una tarea complicada.

Normalmente se le pide a los intendentes realizar una limpieza general al finalizar el día, sin embargo, muchas veces ocurren accidentes o situaciones que requieren limpiar durante las horas laborales, por lo que es un desafío tratar de brindar dicho servicio mientras hay movimiento alrededor.

 

La planificación de servicios de limpieza de oficinas

 

Planificar no solamente se basa en establecer horas de limpieza, sino también contemplar acciones y procedimientos frecuentes y ocasionales de manera ordenada y en tiempos adecuados.

Esto es de gran utilidad especialmente cuando hay más de un personal de limpieza que necesitan estar coordinados y cumplir con un objetivo a fin. Este se establece de acuerdo a diversos factores que se pueden establecer observando:

 

Materiales de cada área

 

Conocer los materiales que hay en cada área asignada para su limpieza es de vital importancia para saber qué clase de productos y equipo utilizar. Los aparatos electrónicos, los pisos, los escritorios, los lavamanos e inodoros, requieren de diferentes productos de acuerdo a sus materiales.

Desde luego, algunas superficies requieren mayor limpieza como químicos antibacteriales, otros requieren anti moho debido a la presencia de humedad como los azulejos, otros son delicados y necesitan la utilización de equipo anti ralladuras como los vidrios, espejos, pantallas o pisos, mientras que muchos otros no pueden tolerar la presencia de agua, por lo que se requiere aspiradoras como teclados, monitores, entre otros.

Tener todo perfectamente catalogado en la planeación ayudará a evitar confusiones e incluso puede ser una excelente herramienta de capacitación para personal nuevo.

 

Suciedad presente en cada área

 

Cada área se ensucia de manera y ritmos diferentes, dependiendo del tipo de suciedad frecuente en cada área se puede realizar una planeación donde se estipule qué tipo de productos y equipo utilizar, de ese modo no tener que cargar con equipamiento de más, agilizando mejor el proceso de limpieza.

No es lo mismo limpiar un pasillo que un baño, o un escritorio que un área de consumo de alimentos. Algunos de ellos necesitan limpieza a lo largo del día, mientras que otros pueden esperar al finalizar la jornada.

Estar al tanto de las áreas que se ensucian con frecuencia ayudará a mantener una imagen más pulcra a lo largo del día, es muy importante especialmente si es un área donde los clientes pueden acceder.

Planear también ayuda a asignarle un horario de limpieza a cada área de acuerdo a su utilización, por ejemplo, acudir al área de cafetería y baños después de la hora del receso, cuando el personal ya ocupó ese lugar y es más probable que requiera mantenimiento.

También conocer los ritmos de trabajo del lugar, ayudará a no afectar e interrumpir el flujo del trabajo de la oficina o negocio, brindando un servicio óptimo y también pertinente.