Una buena planeación profesional de limpieza para las oficinas empieza con dividir las tareas por orden de importancia.

Existen tareas que se deben de ejecutar diariamente y otras donde conviene programarlas para realizarlas semanalmente, mensualmente e incluso anualmente, dependiendo de la velocidad con la que se ensucian o requieran cierto mantenimiento.

 

Tareas básicas para realizar diariamente

 

Aunque las tareas a realizar dependen también de las peticiones del cliente o propietario, estas son las principales que recomendamos para empezar:

 

  1. Retirar el polvo

El polvo puede aparecer en cuestión de un día e incluso menos, por eso retirar el polvo de las superficies como muebles, sillas, escritorios, ventanas, entre otros, es una tarea primordial.

Se puede hacer uso de paños de microfibra que protegen a la mobiliaria de rayones, y también se puede hacer uso de productos especiales para cada tipo de material, como madera, cuero, vidrio, entre otros.

 

  1. Limpieza de suelos

El suelo recibe la suciedad de los zapatos, e incluso los derrames de bebidas, comida y otra basura que genera durante las horas laborales. Debido a eso, el piso suele estar manchado y lleno de tierra recurrentemente a lo largo del día y es necesario limpiarlo varias veces.

Debido a que los suelos de las oficinas suelen ser baldosas de cerámica pulida, se recomienda utilizar trapeadores estilo americano o de paño de microfibra que son sutiles con estas superficies.

 

  1. Vaciar cestos de basura

 

Ya sea de la oficina o de los baños, siempre hay que recordar vaciar los cestos de basura y poner bolsas limpias para evitar olores desagradables.

Esta tarea debe de hacerse al finalizar el trabajo de aseo, pues encontrarás que durante el proceso hay basura que tirar aún.

 

  1. Aspirar las alfombras y tapizados

Los materiales de tela suelen recolectar gran parte del polvo, migajas de comida y otras basurillas durante el día, por eso es una tarea que se debe de realizar con regularidad, esto incluye también telas de mosquiteros y tapetes más pequeños.

 

  1. Desinfectar objetos 

 

Hay objetos en una oficina que puede estar tan sucio como una taza de baño, un ejemplo muy famoso es el teclado de una computadora y su ratón. Es recomendable utilizar productos existentes para limpiar este tipo de superficie como paños húmedos antibacteriales.

Recuerda nunca utilizar aerosoles o mojar directamente estos aparatos pues pueden descomponerse con el contacto de líquidos.

Otras áreas para desinfectar sin duda son los muebles de baño, esta tarea se puede realizar al finalizar el día o incluso varias veces en su transcurrir.

Por último, también es importante mantener limpia el área de alimentos o donde el personal suele ir a comer.

Cabe destacar que los productos y equipo utilizados para la oficina, el baño y el área de comida, debe de ser exclusivo para el uso en cada área respectivamente.

 

Ajusta estas tareas al plan de limpieza diario y verás cómo tu oficina siempre se verá impecable, convirtiéndose en un área de trabajo que los empleados encontrarán muy cómodo y reconfortante para trabajar.