Mantener limpia una oficina es un trabajo que debe realizarse cada día, pues el simple hecho de utilizar su espacio genera suciedad tanto ambiental como provocada por las prácticas que se llevan a cabo.

Sin embargo, hay tareas de aseo donde no es estrictamente necesario realizarlos diariamente, ya que puede tratarse de áreas que difícilmente acumulan alguna clase de suciedad o requieran mantenimiento.

Cuando se trata de un trabajo de limpieza para oficinas, se debe de estipular un plan de trabajo donde se marque los quehaceres diarios, semanales y mensuales, para ello es importante observar el progresivo deterioro del aseo o manutención de un aspecto limpio, prácticamente en cada rincón y cada objeto de la oficina.

Pero sabemos que esta labor de observación es algo que viene con la experiencia, por ello aquí te damos algunos consejos profesionales de labores de limpieza que se pueden realizar mensualmente.

 

Recomendaciones e ideas para el aseo mensual

 

Cabe destacar que estas tareas deben ser discutidas con el encargado superior de limpieza y debe ajustarse a las exigencias y necesidades del cliente, pero si no sabes por dónde empezar, estas son algunas labores base con las que puedes iniciar:

 

  1. Lavado de cortinas 

 

En la mayoría de las oficinas se prefiere la utilización de persianas donde no hay mayor problema para limpiarlos incluso semanalmente simplemente con un paño humedecido, sin embargo, la historia cambia cuando se trata de cortinas de tela.

Este material puede guardar mucho polvo, por ello es recomendable aspirarlas al menos una vez a la semana. Pero llega un momento cuando requiere mucho más que eso, pues la tierra que puede entrar por la ventana, la presencia de ácaros o manchas, no se retira tan fácilmente.

Una vez al mes se deben de retirar y lavarlas, ya sea en la lavandería del edificio o recurriendo a algún servicio de lavado que puedan con este trabajo.

Las alfombras también deben de lavarse después de ser aspiradas, debido a que es un trabajo que requiere tiempo y esfuerzo, se debe planear bien el día para realizar esta labor.

 

  1. Limpiar muebles 

 

La tapicería de sillones y sillas también deben de lavarse para quitar las manchas, por fortuna, existen productos en espuma con un cepillo incluido especiales para este tipo de tapizados. 

Debido a que requiere secado posterior, se recomienda realizarlo antes de un fin de semana o antes de vacaciones, por ejemplo, o cuando sea un día soleado para un secado más rápido.

 

  1. Limpieza en cada esquina

 

Hay áreas de una oficina con pequeños detalles que no notamos, pero que son lugares donde el polvo puede llegar a acumularse.

Revisa desde las molduras del techo, hasta las aspas de los ventiladores y abanicos, atrás de los muebles y cualquier otra decoración que puede haber en la pared.

 

  1. Encerar y pulir

 

Los pisos de una oficina siempre deben lucir brillosos, y aunque los productos de uso diario ya pueden tener propiedades abrillantadoras, con el paso del tiempo pueden verse cada vez más opacos.

Si el suelo es de cerámica o madera, esto puede volverse demasiado evidente, así que se recomienda realizar tareas de pulido y encerado de pisos. 

También se pueden agregar al itinerario mensual tareas de limpieza de rejas, lámparas, calefacción, aire acondicionado y otros elementos se puedas llegar a notar a tu alrededor.