Los oficinistas pasan la mayor parte de sus horas laborales en su escritorio, tener sillas adecuadas para arduas labores de oficina que brinden comodidad es una prioridad y debido a ello, suelen ser muy costosas a comparación de sillas regulares.

Pasar la mayor parte del día usando estas sillas, hace inevitable la aparición de manchas oscuras por el uso y también aquellas por accidentes con la comida o bebidas.

Sin duda, trabajar en una silla sucia puede causar una gran incomodidad no solo visualmente, sino también al tacto y el olfato, ya que toda esa suciedad que se acumula puede volver la superficie pegajosa y con un olor peculiar.

 

Pasos para limpiar manchas de una silla de oficina

 

Afortunadamente, la mayoría de este tipo de asientos se compone de plástico y un tapiz sintético que es fácil de limpiar y desmontar si es necesario.

 

  1. Limpiar polvo

El polvo y la tierrilla suele acumularse en aquellas partes que no están en contacto con el cuerpo, por ejemplo, debajo del asiento, de la base donde están las ruedas y los apoyabrazos. También en el revés del respaldo y cualquier hendidura que pueda tener como adornado.

Para retirarlo, la mejor manera es utilizando una aspiradora, ya que utilizar paños mojados suele simplemente esparcir el polvo de un lado a otro. El tapiz del asiento y el respaldo, es donde se debe de poner especial atención al momento de aspirar ya que puede guardar ácaros.

 

  1. Eliminar manchas

Existen en el mercado diversos productos especiales para los tapices de sillas, la mayoría de estas diluyen las manchas después de dejarlas actuar durante cierto tiempo.

Para un mejor resultado, es importante leer las instrucciones de cada producto que vienen en una práctica presentación en espuma, solo basta con aplicarlo con una esponja y esparcirlo sobre el asiento.

En caso de sillas de piel sintética y genuina, se debe hacer uso de un limpiador especial para este tipo de material, el cual también puede tener propiedades para pulir, dar brillo y «humectar» el material para evitar su deterioro por resequedad.

 

  1. Limpiar ruedas

Con el paso del tiempo, es común notar que las ruedas ya no giran con la misma facilidad de antes, y cuando tratamos de ver el problema, nos encontramos con una maraña de cabellos y pelusa imposible de quitar.

Pero en realidad es más fácil de lo que se ve. Las ruedas de plástico de este tipo de sillas están unidas a presión, es decir, basta con zafarlos a la fuerza para retirar las ruedas, luego de retirar todos los cabellos, y basta con presionar con fuerza las ruedas para ponerlas en su lugar.

 

  1. Limpiando juntas y hendiduras

A veces hay detalles en el diseño de la silla en donde no podemos llegar con facilidad o son demasiado pequeños y profundos como los huecos de los tornillos.

Una excelente herramienta es aire a presión que podemos encontrar en cualquier tienda en la sección de ferretería o electrónica.

Tienen una conveniente presentación de aerosol con un pequeño tubo para poder alcanzar hasta los huecos más profundos.